martes, 20 de julio de 2010

Ellos.

Me gusta que me llamen por mi nombre, que me susurren te quiero al oido. Odio que me pidan perdon continuamente por cosas insignificantes. Me gusta hacer reir a la gente, o al menos, intentarlo. Me gusta quedarme mirando por la ventana y analizar a las personas imajinandome su vida. Me gusta el wisky. Odio el Tequila. Me gusta restallar los pocos dedos que me restallan.
Me gustan muchas cosas, y odio otras tantas. Pero lo que mas me gusta, es un sabado con la gente con la que quiero estar, esas que me ayudan a levantarme cada vez que tropiezo con pequeñas o grandes piedras.

Y los sueños; Sueños son.

Soñe que me metia en tu cama y te daba la espalda como cada noche, me abrazabas mientras te apartaba,me besabas mientras te arañaba, me querias mientras te mordia. Hacia calor, la temperatura subia cada segundo que permaneciamos en esa casa. Una sonrisa. Un suspiro. La luz de la ventana asomaba por las rendijas de las persianas.
Y derepente, desperté.
Desperte y ya no estabas, solo una imajen en mi cabeza; Tu sonrisa.

Tropezar

Hay un bache en la acera, los tacones ceden en un momento determinado, las rodillas vencen por un segundo y caes, te metes la ostia del siglo, algunas lagrimas florecen, te aberguenzas de ti misma, y en unos minutos te levantas, intentas sacar una sonrisa, ponerte bien esos tacones que te tiraron al suelo hace ya unos minutos, e intentas, continuar tu camino, roja, palida,secandote esas dos largrimas que se escaparon.
Abergonzada de nuevo, subes la cabeza miras al frente y continuas, intentando olvidar esa ostia que te dejo en ridiculo delante de toda esa gente, esa gente que te miraba, señalaba y se reia de tus zapatos, del socabon en el suelo, y quizas tambien de ti.
Lo mejor de cuando te metes la ostia del siglo, es, que te das cuenta de que esos tacones, los que te quedaban algo grandes y tenian unos centimetros de mas, no los volveras a poner. No volveras a mirarlos en el armario, para no tener que tropezar, caerte y levantarte finjiendo que estas bien, con una sonrisa que sustituye las lagrimas.

Sí; pero no.

No me gusta enfadarme pero si discutir. No me gusta el sol en el centro de la ciudad pero no me importaria tomarlo en alguna de sus azoteas. No me gusta el viento, aunque en algunos momentos indicados me gusta que la brisa de la calle o del mar acaricie mi rostro y me eche el pelo hacia atras. No me gusta estudiar, pero me gusta despues de hacerlo ver que he aprendido algo mas. No me gusta que me den besos en el cuello, pero me gusta disfrutarlos. Me gusta tener animales, pero no me gusta ocuparme de ellos. Me gusta cenar con mis amigos, y ver peliculas e intentarme tirarme por la ventana de un octabo, no me gusta pensar que me podia haber matado. No me gustan los pueblos, pero una vez no me importa visitarlos.
No me gustan los mimos, pero soy adicta a ellos.

¿Pares o nones?

¿Pares o nones?. Nones. Pares. ¡Un dos tres, YA! -Nones, mías.
Me gustan los numeros impares, aunque alguna vez me acuerdo de aquel numero par.
13,5,15,17.. Todo impares.
Pero me gusta más el 3. Tres. No somos multitud, somos las personas justas para hacer de un día, un día de tres segundos, un día que lo recuerdas durante más de tres horas, tres días, tres meses, o quizás lo recuerdes después de tres años tomando otro cafe en el mismo sitio y a la misma hora.
Por eso, muchos de los cafés que me tomo al día no son por gusto, o igual no por ganas, sino por disfrutar de esas tres horas con tres personas para luego recordarla tres años.
Y es por eso, por lo que siempre cuando me hacen esa pregunta respondo nones y saco un tres. Porque siempre gano, como con vosotras.

Soñar es gratis.

Miami, mucha gente la llama la ciudad Marmol.
Cinco de la tarde nos recoje Marc en su yate privado; musica alta, gente bailando.
Olia a whisky-monster.
En nuestro paseo vemos las famosas casas de Madonna, Gloria Estefan, Ricky Martin...Más que una fiesta parecia una ruta turística, solo que acompañada de buena musica y unos cuantos Cosmopolitan.
Acaba la noche en un local muy famoso de la cuidad, por fin, nos espera nuestro hotel, nuestro descanso tan esperado.
Mañana toca dia de compras.
El centro de compras Coco Walk es el mejor destino para comer y comprar en Coconut Grove, camisetas en Banana Republic, una sudadera de Gap y un monton de bikinis en Victoria secret.
Espero qe lo estes pasando bien, porque para mi todabia es un sueño.
Ojalá yo pudiera decir: ''Dame una vuelta en tu yate Marc''

sábado, 3 de julio de 2010

Un sentimiento.

Un viaje largo a un sitio aún por descubrir donde las personas se marchan para siempre, quizás sea mejor que este mundo, quizás peor, aunque lo mas probable es que no se sepa muy bien como es, no se siente, no lo puedes sentir imajino.
Lo que si se siente es el dolor que te ocupa, un sentimiento de culpavilidad, de tristeza, un sentimiento dificil de definir, que solo la persona que lo ha padecido sabe como es. Un sentimiento que te recorre por dentro durante bastante tiempo, imposible de olvidar. Ya que no se olvida a una persona tan fácilmente.
En ese momento, todo lo pasado con esa persona te recorre la memoria, todos los momentos aún por vivir, planes de futuro que quizás el destino ha querido dejarlos a un lado, dejarlos en la imajinacion, dejarlos para otra persona, aunque esta sea irremplazable.
Tres años de sufrimiento, de noticias que te alegraban mas que otras, un dia te dicen ''cáncer'' otro te dicen ''se curará'' y por último te dicen la noticia que tu te imajinabas, esa noticia, esa palabra que hace que por un instante te duela todo, y no sientas nada más que dolor, dolor por no poder haber echo todo lo que querías con esa persona, dolor por no llamarla lo suficiente, dolor por no decirle que la quieres más amenudo, dolor por sentirte como una mierda al no poder hacer nada al recibir la noticia..
Al fin y al cabo, el sentimiento que mejor lo define es dolor.
Y al final eso es verdad, cuando te dicen que las personas vienen y se van en cuestion de minutos, o quizás segundos, solo que las que se van, por desgracia, ya no pueden volver nunca más.

Nathalie

Un mensaje duro, dificil, donde las lineas recorridas por mis ojos se hacían cada vez más complicadas de asimilar, me costaba trabajo leer.
Cerre los ojos, la recorde, la vi en bicleta, feliz, alegre, como era siempre, con una sonrisa preciosa siempre en su rostro, fuerte, y sobre todo una de las mejores personas con las que he disfrutado, sincera, buena, esa era ella, mi tia. Mi familia, una pizca de ella, con la que disfrutaba tomando un buen cafe y con la que hacia planes de futuro para irnos en bicicleta a recorrer Europa. Con la que me pasaba largas tardes en el hospital, con la que me reia siempre, la misma que siempre mostraba su sonrisa contagiosa y sus ojos sinceros, la misma que jugaba conmigo en las largas noches de invierno.
Ahora ya no estas, ahora ya no voy a poder visitarte y tomar un cafe contigo, ni irnos asta Amsterdan en bicicleta, pero lo que si podre es recordarte con una sonrisa y alguna que otra lagrima, y mientras te recuerdo una y otra vez, haré por ti el Camino de Santiago, contigo en el recuerdo, con tu bicileta, o una de ellas.
Y lo que mas me duele, es que te has ido para siempre, te has ido y no me has escuchado decirte un ''te quiero''. Aunque se que lo sabias.
Ahi donde quiera que estes, relajate, te mereces mas que otras muchas personas, quitate ese bicho de encima como decias tu, y disfruta si es que puedes hacerlo, pero nunca pierdas esa sonrisa y esas ganas de vivir.

''Hola. Como sabeis me gusta mucho andar en bici y os voy a hacer un simil con una cosa que me paso: Desde hace casi tres años me enfrento a un puerto muy duro de escalar y muy alto. Hoy llegue a la cima y en ella vi el cartel indicador de este puerto, ¿Sabeis como se llamaba?; ¡El cielo! Ahora por fin me toca desncansar del gran esfuerzo realizado, no sin antes dar las gracias a todos vosotros por haberme dado vuestros animos durante su ascension.
Un beso muy fuerte.. Natalia''

Esa era ella.

Te querré siempre. Donde quiera que estés.