viernes, 27 de agosto de 2010

Hablemos de soñar

¿Nunca pensaste que lo que habias soñado era verdad?
A veces sueñas cosas estúpidas, como dar vueltas con ballenas o un buen viaje a Jamaica mientras te fumabas un porro de maria caminando con un rastafari.
Pero otras veces se muere alguien o pasa algo por lo que luego, cuando te despiertas piensas. ¿Eso paso de verdad?
Soñe que me decepcionaban, que daba todo por una persona y derepente...PUM, se acabó.Soñé que tenia 17 llamadas y 13 mensajes en el movil, soñe que me iba de viaje, sin duda fue el mejor sueño. Pero no un viaje material de irte aqui o irte allá. Un viaje evasibo se podria llamar.
Hay un problema todo lo que soñe hoy, paso de verdad.

Y ya van demasiados meses.

Hoy hace varios meses que no te veo sonreir, que no disfruto de tu risa contagiosa, que no me preparas esa carne con patatas y queso de cabra fundido, la carne ni muy hecha, ni muy pasada, en su punto, pero que no sangre, el queso vuelta y vuelta en la sartén especial, con unas especias por los dos lados que le daban tu toque especial, aún no se cuales son, y ahora, por desgracia no vas a venir para contarmelo. Desde entonces, no volvi a probar esa receta.
Hace varios meses que no me llamas diciendome: '' Ángela, mira que dia hace, vámonos a andar en bici tu y yo'' A lo que la mayoría de las veces contestaba con un, '' Jolin tia, sabes que luego me duele el culo y no me puedo quedar de pie en clase, ¿cómo se lo digo al profesor?. Sonreias, nos reíamos, tenías un plan alternativo. Vamos con Lolo a dar una vuelta, y te invito a un chocolate con churros. Ese plan casi siempre fue el mas acertado. Sabías que tenias una sobrina bastante vaga.
Me acuerdo hace unos años, cuando el bicho como decias tú no habia llegado, era invierno, hacia frio, estábamos en la casa de anteh, con lolo y rafa, recuerdo que era noche buena, dormi en el sofa con Lolo, cuando me desperté ya tenia el desayuno hecho y una sonrisa delante de mi acompañada de un buenos dias sobri.
Que pena no poder recordarlo juntas, tomando un chocolate con churros o viendo fotos de tus largos viajes en bicicleta.
Ven, quiero que vengas, que me abrazes y que me digas que ya paso todo, porque ya son demasiados meses sin ver una sonrisa que de verdad merecía la pena apreciar.

martes, 20 de julio de 2010

Ellos.

Me gusta que me llamen por mi nombre, que me susurren te quiero al oido. Odio que me pidan perdon continuamente por cosas insignificantes. Me gusta hacer reir a la gente, o al menos, intentarlo. Me gusta quedarme mirando por la ventana y analizar a las personas imajinandome su vida. Me gusta el wisky. Odio el Tequila. Me gusta restallar los pocos dedos que me restallan.
Me gustan muchas cosas, y odio otras tantas. Pero lo que mas me gusta, es un sabado con la gente con la que quiero estar, esas que me ayudan a levantarme cada vez que tropiezo con pequeñas o grandes piedras.

Y los sueños; Sueños son.

Soñe que me metia en tu cama y te daba la espalda como cada noche, me abrazabas mientras te apartaba,me besabas mientras te arañaba, me querias mientras te mordia. Hacia calor, la temperatura subia cada segundo que permaneciamos en esa casa. Una sonrisa. Un suspiro. La luz de la ventana asomaba por las rendijas de las persianas.
Y derepente, desperté.
Desperte y ya no estabas, solo una imajen en mi cabeza; Tu sonrisa.

Tropezar

Hay un bache en la acera, los tacones ceden en un momento determinado, las rodillas vencen por un segundo y caes, te metes la ostia del siglo, algunas lagrimas florecen, te aberguenzas de ti misma, y en unos minutos te levantas, intentas sacar una sonrisa, ponerte bien esos tacones que te tiraron al suelo hace ya unos minutos, e intentas, continuar tu camino, roja, palida,secandote esas dos largrimas que se escaparon.
Abergonzada de nuevo, subes la cabeza miras al frente y continuas, intentando olvidar esa ostia que te dejo en ridiculo delante de toda esa gente, esa gente que te miraba, señalaba y se reia de tus zapatos, del socabon en el suelo, y quizas tambien de ti.
Lo mejor de cuando te metes la ostia del siglo, es, que te das cuenta de que esos tacones, los que te quedaban algo grandes y tenian unos centimetros de mas, no los volveras a poner. No volveras a mirarlos en el armario, para no tener que tropezar, caerte y levantarte finjiendo que estas bien, con una sonrisa que sustituye las lagrimas.

Sí; pero no.

No me gusta enfadarme pero si discutir. No me gusta el sol en el centro de la ciudad pero no me importaria tomarlo en alguna de sus azoteas. No me gusta el viento, aunque en algunos momentos indicados me gusta que la brisa de la calle o del mar acaricie mi rostro y me eche el pelo hacia atras. No me gusta estudiar, pero me gusta despues de hacerlo ver que he aprendido algo mas. No me gusta que me den besos en el cuello, pero me gusta disfrutarlos. Me gusta tener animales, pero no me gusta ocuparme de ellos. Me gusta cenar con mis amigos, y ver peliculas e intentarme tirarme por la ventana de un octabo, no me gusta pensar que me podia haber matado. No me gustan los pueblos, pero una vez no me importa visitarlos.
No me gustan los mimos, pero soy adicta a ellos.

¿Pares o nones?

¿Pares o nones?. Nones. Pares. ¡Un dos tres, YA! -Nones, mías.
Me gustan los numeros impares, aunque alguna vez me acuerdo de aquel numero par.
13,5,15,17.. Todo impares.
Pero me gusta más el 3. Tres. No somos multitud, somos las personas justas para hacer de un día, un día de tres segundos, un día que lo recuerdas durante más de tres horas, tres días, tres meses, o quizás lo recuerdes después de tres años tomando otro cafe en el mismo sitio y a la misma hora.
Por eso, muchos de los cafés que me tomo al día no son por gusto, o igual no por ganas, sino por disfrutar de esas tres horas con tres personas para luego recordarla tres años.
Y es por eso, por lo que siempre cuando me hacen esa pregunta respondo nones y saco un tres. Porque siempre gano, como con vosotras.