martes, 20 de julio de 2010
Soñar es gratis.
Cinco de la tarde nos recoje Marc en su yate privado; musica alta, gente bailando.
Olia a whisky-monster.
En nuestro paseo vemos las famosas casas de Madonna, Gloria Estefan, Ricky Martin...Más que una fiesta parecia una ruta turística, solo que acompañada de buena musica y unos cuantos Cosmopolitan.
Acaba la noche en un local muy famoso de la cuidad, por fin, nos espera nuestro hotel, nuestro descanso tan esperado.
Mañana toca dia de compras.
El centro de compras Coco Walk es el mejor destino para comer y comprar en Coconut Grove, camisetas en Banana Republic, una sudadera de Gap y un monton de bikinis en Victoria secret.
Espero qe lo estes pasando bien, porque para mi todabia es un sueño.
Ojalá yo pudiera decir: ''Dame una vuelta en tu yate Marc''
sábado, 3 de julio de 2010
Un sentimiento.
Lo que si se siente es el dolor que te ocupa, un sentimiento de culpavilidad, de tristeza, un sentimiento dificil de definir, que solo la persona que lo ha padecido sabe como es. Un sentimiento que te recorre por dentro durante bastante tiempo, imposible de olvidar. Ya que no se olvida a una persona tan fácilmente.
En ese momento, todo lo pasado con esa persona te recorre la memoria, todos los momentos aún por vivir, planes de futuro que quizás el destino ha querido dejarlos a un lado, dejarlos en la imajinacion, dejarlos para otra persona, aunque esta sea irremplazable.
Tres años de sufrimiento, de noticias que te alegraban mas que otras, un dia te dicen ''cáncer'' otro te dicen ''se curará'' y por último te dicen la noticia que tu te imajinabas, esa noticia, esa palabra que hace que por un instante te duela todo, y no sientas nada más que dolor, dolor por no poder haber echo todo lo que querías con esa persona, dolor por no llamarla lo suficiente, dolor por no decirle que la quieres más amenudo, dolor por sentirte como una mierda al no poder hacer nada al recibir la noticia..
Al fin y al cabo, el sentimiento que mejor lo define es dolor.
Y al final eso es verdad, cuando te dicen que las personas vienen y se van en cuestion de minutos, o quizás segundos, solo que las que se van, por desgracia, ya no pueden volver nunca más.
Nathalie
Un mensaje duro, dificil, donde las lineas recorridas por mis ojos se hacían cada vez más complicadas de asimilar, me costaba trabajo leer.
Cerre los ojos, la recorde, la vi en bicleta, feliz, alegre, como era siempre, con una sonrisa preciosa siempre en su rostro, fuerte, y sobre todo una de las mejores personas con las que he disfrutado, sincera, buena, esa era ella, mi tia. Mi familia, una pizca de ella, con la que disfrutaba tomando un buen cafe y con la que hacia planes de futuro para irnos en bicicleta a recorrer Europa. Con la que me pasaba largas tardes en el hospital, con la que me reia siempre, la misma que siempre mostraba su sonrisa contagiosa y sus ojos sinceros, la misma que jugaba conmigo en las largas noches de invierno.
Ahora ya no estas, ahora ya no voy a poder visitarte y tomar un cafe contigo, ni irnos asta Amsterdan en bicicleta, pero lo que si podre es recordarte con una sonrisa y alguna que otra lagrima, y mientras te recuerdo una y otra vez, haré por ti el Camino de Santiago, contigo en el recuerdo, con tu bicileta, o una de ellas.
Y lo que mas me duele, es que te has ido para siempre, te has ido y no me has escuchado decirte un ''te quiero''. Aunque se que lo sabias.
Ahi donde quiera que estes, relajate, te mereces mas que otras muchas personas, quitate ese bicho de encima como decias tu, y disfruta si es que puedes hacerlo, pero nunca pierdas esa sonrisa y esas ganas de vivir.
''Hola. Como sabeis me gusta mucho andar en bici y os voy a hacer un simil con una cosa que me paso: Desde hace casi tres años me enfrento a un puerto muy duro de escalar y muy alto. Hoy llegue a la cima y en ella vi el cartel indicador de este puerto, ¿Sabeis como se llamaba?; ¡El cielo! Ahora por fin me toca desncansar del gran esfuerzo realizado, no sin antes dar las gracias a todos vosotros por haberme dado vuestros animos durante su ascension.
Un beso muy fuerte.. Natalia''
Esa era ella.
Te querré siempre. Donde quiera que estés.
martes, 1 de junio de 2010
Destino; Jamaica
Ocho de la mañana y John ya se estaba haciendo un porro de marihuana.
Habia sido una noche estupenda. Lo teniamos todo; sexo, alcohol y maria¿Que mas se puede pedir?. Habia estado bien, eran unas vacaciones de en sueño, pero habia un pequeño gran problema.
Me desperte en un hotel, the caves se llamaba. John estaba ahi, mirandome fijamente mientras intentaba hacer esas oes perfectas con el espeso humo del canuto.
Me miraba a los ojos.
París, París..
¿Cómo te lo explico? Fue muy rápido, incluso puede que durara tan solo unos segundos, él me miro a los ojos, sonrió, y derepente, ocurrió.Después, aparecí en París, en frente de mi, un cafe con leche del Stargbucks.
Seis de la mañana amanece en París. Habitación 654. La poca luz que entra por la ventana me deja ver tu rostro aun dormido, me conformo con esperar hasta que te despiertes. Suena el telefono: El desayuno esta listo. Sigo esperando y me acuerdo, de aquel dia, en tu casa, no hace mucho, cuando eras tú el que esperaba a que me durmiese. También eran las seis de la mañana, solo que esta vez, esperaba yo y amanecia en gijon.
6
- Ahora ya sabes cómo me gusta el café. ¿Estarías dispuesto a hacérmelo cada día?
Todo esto lo dijo ella desde la puerta desde donde se asomaba a la cocina, con su camisa de dormir y algo despeinada, como cada mañana.
Él sonrió ante esta pregunta y se volvió para mirarla con los ojos brillando.
Ella, al darse cuenta del doble sentido de sus palabras sonrió también.
- Interprétalo como quieras - dijo al fin, mordiéndose el labio inferior.
Un domingo no tan cualquiera.
- Hacía tiempo que nadie me preparaba el desayuno.
Los dos se intercambiaron una sonrisa pícara, acompañada de una mirada sentida, sincera.
Se podía decir que ese momento fue eterno, pero solamente lo pareció. Con ese conjunto de gestos, se dijeron "todo" en pocos segundos, no hicieron falta días, horas o meses, solo una mirada al despertar, una sonrisa temprana.
Él le sonrió de nu
evo, se volvió para volver a mirarla y le susurró al oído opuesto:
-Hacía tiempo que tenía ganas de preparar un desayuno para dos.
Esa mirada lo dijo todo, pero el todo no lo incluye "todo". Le faltaba algo por saber y por eso le dedicó una sonrisa escondida y le preguntó en un susurro, íntimo:
-Cariño, el café, ¿solo o con leche?
-Con leche, gracias.
