martes, 1 de junio de 2010
Destino; Jamaica
Ocho de la mañana y John ya se estaba haciendo un porro de marihuana.
Habia sido una noche estupenda. Lo teniamos todo; sexo, alcohol y maria¿Que mas se puede pedir?. Habia estado bien, eran unas vacaciones de en sueño, pero habia un pequeño gran problema.
Me desperte en un hotel, the caves se llamaba. John estaba ahi, mirandome fijamente mientras intentaba hacer esas oes perfectas con el espeso humo del canuto.
Me miraba a los ojos.
París, París..
¿Cómo te lo explico? Fue muy rápido, incluso puede que durara tan solo unos segundos, él me miro a los ojos, sonrió, y derepente, ocurrió.Después, aparecí en París, en frente de mi, un cafe con leche del Stargbucks.
Seis de la mañana amanece en París. Habitación 654. La poca luz que entra por la ventana me deja ver tu rostro aun dormido, me conformo con esperar hasta que te despiertes. Suena el telefono: El desayuno esta listo. Sigo esperando y me acuerdo, de aquel dia, en tu casa, no hace mucho, cuando eras tú el que esperaba a que me durmiese. También eran las seis de la mañana, solo que esta vez, esperaba yo y amanecia en gijon.
6
- Ahora ya sabes cómo me gusta el café. ¿Estarías dispuesto a hacérmelo cada día?
Todo esto lo dijo ella desde la puerta desde donde se asomaba a la cocina, con su camisa de dormir y algo despeinada, como cada mañana.
Él sonrió ante esta pregunta y se volvió para mirarla con los ojos brillando.
Ella, al darse cuenta del doble sentido de sus palabras sonrió también.
- Interprétalo como quieras - dijo al fin, mordiéndose el labio inferior.
Un domingo no tan cualquiera.
- Hacía tiempo que nadie me preparaba el desayuno.
Los dos se intercambiaron una sonrisa pícara, acompañada de una mirada sentida, sincera.
Se podía decir que ese momento fue eterno, pero solamente lo pareció. Con ese conjunto de gestos, se dijeron "todo" en pocos segundos, no hicieron falta días, horas o meses, solo una mirada al despertar, una sonrisa temprana.
Él le sonrió de nu
evo, se volvió para volver a mirarla y le susurró al oído opuesto:
-Hacía tiempo que tenía ganas de preparar un desayuno para dos.
Esa mirada lo dijo todo, pero el todo no lo incluye "todo". Le faltaba algo por saber y por eso le dedicó una sonrisa escondida y le preguntó en un susurro, íntimo:
-Cariño, el café, ¿solo o con leche?
-Con leche, gracias.
lunes, 31 de mayo de 2010
Decepción.
Cuando decepcionamos a otra persona nos sentimos mal, sobre todo si es a alguien a quien quieres. No es rabia, ni siquiera frustración. Es sólo que te das cuenta de que has fallado, de que le has fallado a ese alguien, y te entristece aún más saber que, aun habiéndolo decepcionado va a seguir queriéndote. Es por eso por lo que nos sentimos tan tristes cuando decepcionamos a alguien querido. Porque no se lo merece. Pero... no deja de ser una decepción propia, por lo tanto aunque en el momento lo hayamos pasado mal siempre solemos olvidarlo con relativa facilidad.
Sí, nos acordamos de las miles de veces que nos han decepcionado, con todo lujo de detalles, incluso algunos guardan rencor el resto de su vida a quien los decepcionó y no consiguen olvidar el asunto; pero, ¿os acordáis a quién decepcionasteis vosotros? Seguramente sea mas difícil de recordar.
Las que nos dan los demás, ahora mismo pensando se me ocurren muchas que me han dado, pero prefiero no recordarlas a fondo, prefiero dejarlas ahí, en ese sitio que llamamos olvido. Y es que estas son las que más duelen, porque lo entregamos todo hacia esa persona, confianza, cariño, incluso amor, esperamos tanto de ella. Y de repente..PLOF! Te han decepcionado, ¿y qué?. No gritas, no chillas, no le das ese bofetón que crees que tanto se merece. Lo peor de todo es que no haces nada de eso. Solo te callas. Decepcionado. Y eso es peor que cualquier grito. Y duele más que cualquier bofetón.
Barcos de papel
Luna llena, un cielo estrellado poco avitual, una manta, un tejado donde fuimos mas que amigos. Mira es así, lo quemas por un lado, por otro y ¡ya está! un corazon de plastico.Mira pava que te destruyo. Son las cinco y media, me tengo que ir ¡No! ¿como que no? No, hoy te quedas a dormir. Un cafe con leche cada tarde, un beso a escondidas, una conversacion sincera,¿volamos? ¿por qué no? Puede ser divertido. Una tarde entre amigos. Intentaste besarme bajo la lluvia.¿Te imajinas poder caminar por las paredes? Sí, ¿lo inentamos? Me gusta ese perro; Toma, es tuyo. Sueño echo realidad.Un record en conversaciones. Una carrera para darme un abrazo, Santander, vacaciones; ¿Playa o montaña?¿Por que no las dos? Vale. Una tarde en familia. Hijo de puta ¡Mentira, yo lo he dicho primero! bebes tú guapicsima. Un te quiero. ¿Peli y pizza? Vale, tu peli, yo palomitas,¿la casa? mm, ¿pares o nones? Nones, ¿Y la pizza? No se supongo que en el conjelador. ¿Noche para criticar? Sí por favor. ¿tienes un cigarro? Sí, pero deja de fumar. Vale, empiezo el lunes. Un beso en un semaforo en rojo. ¿Sidra? Vale, te toca escanciar a tí. ¿Un tatuaje?. Te pico a las ocho, ¿Te viene bien? Perfecto. Te invito a una foster. ¿2x1? ¿De que? Lo de siempre por favor[WRB]. ¿Recuerdas? Llueve. Toma, pero no se lo digas a mamá.¿Recto o de lado? Recto, de lado. Gracias por traerme el mando. ¿Quieres? Gracias. ¿Dónde quedamos? Te paso a buscar. ¿Una de salsa? Claro. 1,2,3,4,5,6,7,8,9,10¡VOY!
Recuerdos que te hacen sonreir.
Cuéntame algo; y no vale un no sé.
En inviero por lo menos te ríes.
Te ríes de la gente a la que ves desde la ventana, corriendo cuando llueve a cántaros porque no lleva paragüas.
Te ríes cuando algún listillo no lleva la ropa adecuada para el frío del invierno. Y encima te dice: "Joder, que frío hace." En ese momento es cuando piensas: ''Jódete, te hubieras puesto un jersey que estamos en invierno. Gilipollas."
Pero te limitas al siempre educado: " Ya, el tiempo está loco." Y te ríes de él, pero para tus adentros. Por gilipollas.
Luego están las personas mayores. Esas que deben creerse que con una bolsa del Alimerca (o del More and More como dice mi madre) en la cabeza, la lluvia no les mojará ese pelo repeinado de peluquería. Yo no sé como lo hacen pero SIEMPRE tienen una. Y aquí es cuando yo pienso que si te acuerdas de la bolsita por si acaso llueve... ¿por qué no te compras un paragüas pequeño y lo metes en el bolso?
Aunque este año fue el colmo. Un perro caminaba por la calle corrida con un chubasquero azul. Para que no se moje claro. Una dueña considerada con su perro. El chucho no se puede mojar el pelo brillante, largo y desenrredado.
Pero no sólo eso... también lleva la correa cubierta por un paragüas ROSA. Sí, leísteis bien, paragüas-rosa, enganchado a la correa. Correaparagüas supongo que la llamarán.
Y encima, el perro patada de mierda, tiene los cojones de girarse con su chubasquero-azul y su correaparagüas-rosa y ladrarme. Un ladrido agudo y continuo, casi histérico, me perfora los tímpanos. En ese momento, sinceramente me apeteció pegarle una patada al puto perro de mierda. Pero no, esta vez me continúe mi camino.
Porque en el fondo prefiero el invierno antes que el verano.
En inviero por lo menos te ríes
