jueves, 14 de octubre de 2010

Nulla è certo e tutto è posible

Alcuni giorni.
Y se levantó como cada día, con la misma canción, esa que no paraba de sonar. Se levantó despacio recogiendo suavemente las zapatillas, intentando no hacer ruido, susurrando un buenos días mientras un beso suave le recorria la mejilla. Y se dio cuenta de que era un hombre que cuando te daba los buenos días, lo decía de verdad.
Un'altra prospettiva.
Me levante, despacio, no queria hacer ruido, despertarla. La mire por un momento, era preciosa, el mechon de pelo castaño le rozaba la cara. Me puse las zapatillas sigilosamente, intentando no hacer ruido. Y entonces le bese en la mejilla, susurrandole mientras, un buenos dias sincero.
Un base di laite.
Te fuiste, pensando que no me habias despertado, con un buenos dias en la boca.
La puerta sono, despacio, intentaste no hacer ruido, me levante de la cama, creyendo que no te habias marchado, queria darte los buenos dias, mirarte desde la ventana.
Solo consegui escuchar el ruido de tu coche, a lo lejos. La puerta se escucho de nuevo, me asusté, estabas ahi, en el salón.
''¿Qué haces? Pensé que no te habia despertado'' ''¿Qué haces aquí?'' ''Vine a por un vaso de leche, era la escusa perfecta para darte los buenos dias otra vez.''
Y te fuiste, escuchando el sonido del Bmw M3 CSL, el coche del que tanto hablabas cuando te conoci.

viernes, 27 de agosto de 2010

Hablemos de soñar

¿Nunca pensaste que lo que habias soñado era verdad?
A veces sueñas cosas estúpidas, como dar vueltas con ballenas o un buen viaje a Jamaica mientras te fumabas un porro de maria caminando con un rastafari.
Pero otras veces se muere alguien o pasa algo por lo que luego, cuando te despiertas piensas. ¿Eso paso de verdad?
Soñe que me decepcionaban, que daba todo por una persona y derepente...PUM, se acabó.Soñé que tenia 17 llamadas y 13 mensajes en el movil, soñe que me iba de viaje, sin duda fue el mejor sueño. Pero no un viaje material de irte aqui o irte allá. Un viaje evasibo se podria llamar.
Hay un problema todo lo que soñe hoy, paso de verdad.

Y ya van demasiados meses.

Hoy hace varios meses que no te veo sonreir, que no disfruto de tu risa contagiosa, que no me preparas esa carne con patatas y queso de cabra fundido, la carne ni muy hecha, ni muy pasada, en su punto, pero que no sangre, el queso vuelta y vuelta en la sartén especial, con unas especias por los dos lados que le daban tu toque especial, aún no se cuales son, y ahora, por desgracia no vas a venir para contarmelo. Desde entonces, no volvi a probar esa receta.
Hace varios meses que no me llamas diciendome: '' Ángela, mira que dia hace, vámonos a andar en bici tu y yo'' A lo que la mayoría de las veces contestaba con un, '' Jolin tia, sabes que luego me duele el culo y no me puedo quedar de pie en clase, ¿cómo se lo digo al profesor?. Sonreias, nos reíamos, tenías un plan alternativo. Vamos con Lolo a dar una vuelta, y te invito a un chocolate con churros. Ese plan casi siempre fue el mas acertado. Sabías que tenias una sobrina bastante vaga.
Me acuerdo hace unos años, cuando el bicho como decias tú no habia llegado, era invierno, hacia frio, estábamos en la casa de anteh, con lolo y rafa, recuerdo que era noche buena, dormi en el sofa con Lolo, cuando me desperté ya tenia el desayuno hecho y una sonrisa delante de mi acompañada de un buenos dias sobri.
Que pena no poder recordarlo juntas, tomando un chocolate con churros o viendo fotos de tus largos viajes en bicicleta.
Ven, quiero que vengas, que me abrazes y que me digas que ya paso todo, porque ya son demasiados meses sin ver una sonrisa que de verdad merecía la pena apreciar.

martes, 20 de julio de 2010

Ellos.

Me gusta que me llamen por mi nombre, que me susurren te quiero al oido. Odio que me pidan perdon continuamente por cosas insignificantes. Me gusta hacer reir a la gente, o al menos, intentarlo. Me gusta quedarme mirando por la ventana y analizar a las personas imajinandome su vida. Me gusta el wisky. Odio el Tequila. Me gusta restallar los pocos dedos que me restallan.
Me gustan muchas cosas, y odio otras tantas. Pero lo que mas me gusta, es un sabado con la gente con la que quiero estar, esas que me ayudan a levantarme cada vez que tropiezo con pequeñas o grandes piedras.

Y los sueños; Sueños son.

Soñe que me metia en tu cama y te daba la espalda como cada noche, me abrazabas mientras te apartaba,me besabas mientras te arañaba, me querias mientras te mordia. Hacia calor, la temperatura subia cada segundo que permaneciamos en esa casa. Una sonrisa. Un suspiro. La luz de la ventana asomaba por las rendijas de las persianas.
Y derepente, desperté.
Desperte y ya no estabas, solo una imajen en mi cabeza; Tu sonrisa.

Tropezar

Hay un bache en la acera, los tacones ceden en un momento determinado, las rodillas vencen por un segundo y caes, te metes la ostia del siglo, algunas lagrimas florecen, te aberguenzas de ti misma, y en unos minutos te levantas, intentas sacar una sonrisa, ponerte bien esos tacones que te tiraron al suelo hace ya unos minutos, e intentas, continuar tu camino, roja, palida,secandote esas dos largrimas que se escaparon.
Abergonzada de nuevo, subes la cabeza miras al frente y continuas, intentando olvidar esa ostia que te dejo en ridiculo delante de toda esa gente, esa gente que te miraba, señalaba y se reia de tus zapatos, del socabon en el suelo, y quizas tambien de ti.
Lo mejor de cuando te metes la ostia del siglo, es, que te das cuenta de que esos tacones, los que te quedaban algo grandes y tenian unos centimetros de mas, no los volveras a poner. No volveras a mirarlos en el armario, para no tener que tropezar, caerte y levantarte finjiendo que estas bien, con una sonrisa que sustituye las lagrimas.

Sí; pero no.

No me gusta enfadarme pero si discutir. No me gusta el sol en el centro de la ciudad pero no me importaria tomarlo en alguna de sus azoteas. No me gusta el viento, aunque en algunos momentos indicados me gusta que la brisa de la calle o del mar acaricie mi rostro y me eche el pelo hacia atras. No me gusta estudiar, pero me gusta despues de hacerlo ver que he aprendido algo mas. No me gusta que me den besos en el cuello, pero me gusta disfrutarlos. Me gusta tener animales, pero no me gusta ocuparme de ellos. Me gusta cenar con mis amigos, y ver peliculas e intentarme tirarme por la ventana de un octabo, no me gusta pensar que me podia haber matado. No me gustan los pueblos, pero una vez no me importa visitarlos.
No me gustan los mimos, pero soy adicta a ellos.

¿Pares o nones?

¿Pares o nones?. Nones. Pares. ¡Un dos tres, YA! -Nones, mías.
Me gustan los numeros impares, aunque alguna vez me acuerdo de aquel numero par.
13,5,15,17.. Todo impares.
Pero me gusta más el 3. Tres. No somos multitud, somos las personas justas para hacer de un día, un día de tres segundos, un día que lo recuerdas durante más de tres horas, tres días, tres meses, o quizás lo recuerdes después de tres años tomando otro cafe en el mismo sitio y a la misma hora.
Por eso, muchos de los cafés que me tomo al día no son por gusto, o igual no por ganas, sino por disfrutar de esas tres horas con tres personas para luego recordarla tres años.
Y es por eso, por lo que siempre cuando me hacen esa pregunta respondo nones y saco un tres. Porque siempre gano, como con vosotras.

Soñar es gratis.

Miami, mucha gente la llama la ciudad Marmol.
Cinco de la tarde nos recoje Marc en su yate privado; musica alta, gente bailando.
Olia a whisky-monster.
En nuestro paseo vemos las famosas casas de Madonna, Gloria Estefan, Ricky Martin...Más que una fiesta parecia una ruta turística, solo que acompañada de buena musica y unos cuantos Cosmopolitan.
Acaba la noche en un local muy famoso de la cuidad, por fin, nos espera nuestro hotel, nuestro descanso tan esperado.
Mañana toca dia de compras.
El centro de compras Coco Walk es el mejor destino para comer y comprar en Coconut Grove, camisetas en Banana Republic, una sudadera de Gap y un monton de bikinis en Victoria secret.
Espero qe lo estes pasando bien, porque para mi todabia es un sueño.
Ojalá yo pudiera decir: ''Dame una vuelta en tu yate Marc''

sábado, 3 de julio de 2010

Un sentimiento.

Un viaje largo a un sitio aún por descubrir donde las personas se marchan para siempre, quizás sea mejor que este mundo, quizás peor, aunque lo mas probable es que no se sepa muy bien como es, no se siente, no lo puedes sentir imajino.
Lo que si se siente es el dolor que te ocupa, un sentimiento de culpavilidad, de tristeza, un sentimiento dificil de definir, que solo la persona que lo ha padecido sabe como es. Un sentimiento que te recorre por dentro durante bastante tiempo, imposible de olvidar. Ya que no se olvida a una persona tan fácilmente.
En ese momento, todo lo pasado con esa persona te recorre la memoria, todos los momentos aún por vivir, planes de futuro que quizás el destino ha querido dejarlos a un lado, dejarlos en la imajinacion, dejarlos para otra persona, aunque esta sea irremplazable.
Tres años de sufrimiento, de noticias que te alegraban mas que otras, un dia te dicen ''cáncer'' otro te dicen ''se curará'' y por último te dicen la noticia que tu te imajinabas, esa noticia, esa palabra que hace que por un instante te duela todo, y no sientas nada más que dolor, dolor por no poder haber echo todo lo que querías con esa persona, dolor por no llamarla lo suficiente, dolor por no decirle que la quieres más amenudo, dolor por sentirte como una mierda al no poder hacer nada al recibir la noticia..
Al fin y al cabo, el sentimiento que mejor lo define es dolor.
Y al final eso es verdad, cuando te dicen que las personas vienen y se van en cuestion de minutos, o quizás segundos, solo que las que se van, por desgracia, ya no pueden volver nunca más.

Nathalie

Un mensaje duro, dificil, donde las lineas recorridas por mis ojos se hacían cada vez más complicadas de asimilar, me costaba trabajo leer.
Cerre los ojos, la recorde, la vi en bicleta, feliz, alegre, como era siempre, con una sonrisa preciosa siempre en su rostro, fuerte, y sobre todo una de las mejores personas con las que he disfrutado, sincera, buena, esa era ella, mi tia. Mi familia, una pizca de ella, con la que disfrutaba tomando un buen cafe y con la que hacia planes de futuro para irnos en bicicleta a recorrer Europa. Con la que me pasaba largas tardes en el hospital, con la que me reia siempre, la misma que siempre mostraba su sonrisa contagiosa y sus ojos sinceros, la misma que jugaba conmigo en las largas noches de invierno.
Ahora ya no estas, ahora ya no voy a poder visitarte y tomar un cafe contigo, ni irnos asta Amsterdan en bicicleta, pero lo que si podre es recordarte con una sonrisa y alguna que otra lagrima, y mientras te recuerdo una y otra vez, haré por ti el Camino de Santiago, contigo en el recuerdo, con tu bicileta, o una de ellas.
Y lo que mas me duele, es que te has ido para siempre, te has ido y no me has escuchado decirte un ''te quiero''. Aunque se que lo sabias.
Ahi donde quiera que estes, relajate, te mereces mas que otras muchas personas, quitate ese bicho de encima como decias tu, y disfruta si es que puedes hacerlo, pero nunca pierdas esa sonrisa y esas ganas de vivir.

''Hola. Como sabeis me gusta mucho andar en bici y os voy a hacer un simil con una cosa que me paso: Desde hace casi tres años me enfrento a un puerto muy duro de escalar y muy alto. Hoy llegue a la cima y en ella vi el cartel indicador de este puerto, ¿Sabeis como se llamaba?; ¡El cielo! Ahora por fin me toca desncansar del gran esfuerzo realizado, no sin antes dar las gracias a todos vosotros por haberme dado vuestros animos durante su ascension.
Un beso muy fuerte.. Natalia''

Esa era ella.

Te querré siempre. Donde quiera que estés.

martes, 1 de junio de 2010

Destino; Jamaica

Jamaica, julio de 2009.
Ocho de la mañana y John ya se estaba haciendo un porro de marihuana.
Habia sido una noche estupenda. Lo teniamos todo; sexo, alcohol y maria¿Que mas se puede pedir?. Habia estado bien, eran unas vacaciones de en sueño, pero habia un pequeño gran problema.
Me desperte en un hotel, the caves se llamaba. John estaba ahi, mirandome fijamente mientras intentaba hacer esas oes perfectas con el espeso humo del canuto.
Me miraba a los ojos.

París, París..

¿Cómo te lo explico? Fue muy rápido, incluso puede que durara tan solo unos segundos, él me miro a los ojos, sonrió, y derepente, ocurrió.
Después, aparecí en París, en frente de mi, un cafe con leche del Stargbucks.

Seis de la mañana amanece en París. Habitación 654. La poca luz que entra por la ventana me deja ver tu rostro aun dormido, me conformo con esperar hasta que te despiertes. Suena el telefono: El desayuno esta listo. Sigo esperando y me acuerdo, de aquel dia, en tu casa, no hace mucho, cuando eras tú el que esperaba a que me durmiese. También eran las seis de la mañana, solo que esta vez, esperaba yo y amanecia en gijon.

6

Jueves.Temprano.
- Ahora ya sabes cómo me gusta el café. ¿Estarías dispuesto a hacérmelo cada día?
Todo esto lo dijo ella desde la puerta desde donde se asomaba a la cocina, con su camisa de dormir y algo despeinada, como cada mañana.
Él sonrió ante esta pregunta y se volvió para mirarla con los ojos brillando.
Ella, al darse cuenta del doble sentido de sus palabras sonrió también.
- Interprétalo como quieras - dijo al fin, mordiéndose el labio inferior.

Un domingo no tan cualquiera.

Domingo por la mañana. Él estaba haciendo el café cuando ella entró en la cocina desperezándose y buscándolo con la mirada, soñolienta. Al verlo de espaldas, recortado a la luz que entraba por la ventana, se acercó y le susurró al oído:

- Hacía tiempo que nadie me preparaba el desayuno.

Los dos se intercambiaron una sonrisa pícara, acompañada de una mirada sentida, sincera.

Se podía decir que ese momento fue eterno, pero solamente lo pareció. Con ese conjunto de gestos, se dijeron "todo" en pocos segundos, no hicieron falta días, horas o meses, solo una mirada al despertar, una sonrisa temprana.

Él le sonrió de nuevo, se volvió para volver a mirarla y le susurró al oído opuesto:

-Hacía tiempo que tenía ganas de preparar un desayuno para dos.

Esa mirada lo dijo todo, pero el todo no lo incluye "todo". Le faltaba algo por saber y por eso le dedicó una sonrisa escondida y le preguntó en un susurro, íntimo:

-Cariño, el café, ¿solo o con leche?
-Con leche, gracias.

lunes, 31 de mayo de 2010

Decepción.

Hay dos tipos de decepciones: Las que causamos nosotros y las decepciones que nos dan los demás.
Cuando decepcionamos a otra persona nos sentimos mal, sobre todo si es a alguien a quien quieres. No es rabia, ni siquiera frustración. Es sólo que te das cuenta de que has fallado, de que le has fallado a ese alguien, y te entristece aún más saber que, aun habiéndolo decepcionado va a seguir queriéndote. Es por eso por lo que nos sentimos tan tristes cuando decepcionamos a alguien querido. Porque no se lo merece. Pero... no deja de ser una decepción propia, por lo tanto aunque en el momento lo hayamos pasado mal siempre solemos olvidarlo con relativa facilidad.
Sí, nos acordamos de las miles de veces que nos han decepcionado, con todo lujo de detalles, incluso algunos guardan rencor el resto de su vida a quien los decepcionó y no consiguen olvidar el asunto; pero, ¿os acordáis a quién decepcionasteis vosotros? Seguramente sea mas difícil de recordar.
Las que nos dan los demás, ahora mismo pensando se me ocurren muchas que me han dado, pero prefiero no recordarlas a fondo, prefiero dejarlas ahí, en ese sitio que llamamos olvido. Y es que estas son las que más duelen, porque lo entregamos todo hacia esa persona, confianza, cariño, incluso amor, esperamos tanto de ella. Y de repente..PLOF! Te han decepcionado, ¿y qué?. No gritas, no chillas, no le das ese bofetón que crees que tanto se merece. Lo peor de todo es que no haces nada de eso. Solo te callas. Decepcionado. Y eso es peor que cualquier grito. Y duele más que cualquier bofetón.

Barcos de papel

Luna llena, un cielo estrellado poco avitual, una manta, un tejado donde fuimos mas que amigos. Mira es así, lo quemas por un lado, por otro y ¡ya está! un corazon de plastico.Mira pava que te destruyo. Son las cinco y media, me tengo que ir ¡No! ¿como que no? No, hoy te quedas a dormir. Un cafe con leche cada tarde, un beso a escondidas, una conversacion sincera,¿volamos? ¿por qué no? Puede ser divertido. Una tarde entre amigos. Intentaste besarme bajo la lluvia.¿Te imajinas poder caminar por las paredes? Sí, ¿lo inentamos? Me gusta ese perro; Toma, es tuyo. Sueño echo realidad.
Un record en conversaciones. Una carrera para darme un abrazo, Santander, vacaciones; ¿Playa o montaña?¿Por que no las dos? Vale. Una tarde en familia. Hijo de puta ¡Mentira, yo lo he dicho primero! bebes tú guapicsima. Un te quiero. ¿Peli y pizza? Vale, tu peli, yo palomitas,¿la casa? mm, ¿pares o nones? Nones, ¿Y la pizza? No se supongo que en el conjelador. ¿Noche para criticar? Sí por favor. ¿tienes un cigarro? Sí, pero deja de fumar. Vale, empiezo el lunes. Un beso en un semaforo en rojo. ¿Sidra? Vale, te toca escanciar a tí. ¿Un tatuaje?. Te pico a las ocho, ¿Te viene bien? Perfecto. Te invito a una foster. ¿2x1? ¿De que? Lo de siempre por favor[WRB]. ¿Recuerdas? Llueve. Toma, pero no se lo digas a mamá.¿Recto o de lado? Recto, de lado. Gracias por traerme el mando. ¿Quieres? Gracias. ¿Dónde quedamos? Te paso a buscar. ¿Una de salsa? Claro. 1,2,3,4,5,6,7,8,9,10¡VOY!
Recuerdos que te hacen sonreir.

Cuéntame algo; y no vale un no sé.

Yo prefiero el invierno antes que el verano.

En inviero por lo menos te ríes.

Te ríes de la gente a la que ves desde la ventana, corriendo cuando llueve a cántaros porque no lleva paragüas.

Te ríes cuando algún listillo no lleva la ropa adecuada para el frío del invierno. Y encima te dice: "Joder, que frío hace." En ese momento es cuando piensas: ''Jódete, te hubieras puesto un jersey que estamos en invierno. Gilipollas."

Pero te limitas al siempre educado: " Ya, el tiempo está loco." Y te ríes de él, pero para tus adentros. Por gilipollas.

Luego están las personas mayores. Esas que deben creerse que con una bolsa del Alimerca (o del More and More como dice mi madre) en la cabeza, la lluvia no les mojará ese pelo repeinado de peluquería. Yo no sé como lo hacen pero SIEMPRE tienen una. Y aquí es cuando yo pienso que si te acuerdas de la bolsita por si acaso llueve... ¿por qué no te compras un paragüas pequeño y lo metes en el bolso?

Aunque este año fue el colmo. Un perro caminaba por la calle corrida con un chubasquero azul. Para que no se moje claro. Una dueña considerada con su perro. El chucho no se puede mojar el pelo brillante, largo y desenrredado.

Pero no sólo eso... también lleva la correa cubierta por un paragüas ROSA. Sí, leísteis bien, paragüas-rosa, enganchado a la correa. Correaparagüas supongo que la llamarán.

Y encima, el perro patada de mierda, tiene los cojones de girarse con su chubasquero-azul y su correaparagüas-rosa y ladrarme. Un ladrido agudo y continuo, casi histérico, me perfora los tímpanos. En ese momento, sinceramente me apeteció pegarle una patada al puto perro de mierda. Pero no, esta vez me continúe mi camino.

Porque en el fondo prefiero el invierno antes que el verano.

En inviero por lo menos te ríes

domingo, 30 de mayo de 2010

Un día bajo la lluvia.

Lluvia. Eso que conocemos como una precipitación de agua en forma de gotas.
Cuando llueve nos envuelve un sentimiento de tristeza, melancolía, reflexión o alivio, dependiendo de la etapa de nuestra vida que estemos atravesando.
Hoy llueve, pero en vez de nostalgia o tristeza me dan ganas de reflexionar. Reflexionar sobre todo lo que soy, sobre todos los que me quieren, sobre todos a los que puedo ayudar.
Sobre tñi, sobre esos días de lluvia contigo, con tu sonrisa y con tus ojos azules parecidos a las gotas del frio invierno que me recorrían el cuerpo como si se tratase de un material frágil que tú te habías propuesto cuidar. Con tus caricias, tus besos. Con las formas que tenías de demostrar tu aprecio por mí. Con tu risa, tu forma de hacerme sentir bien con cada palabra que salía de tu boca, tus locuras. Sobre nuestras conversaciones durante horas, nuestros enfados, nuestras reconciliaciones, nuestras ''cartas de amor'', nuestros sábados en los que podia pasar cualquier cosa, y sobre esa tarde contigo en la playa, esa que un día me prometiste.
Pero sobre todo, por cada vez que pasaba ese numero par delante de mis narices, cada mes..cada año.
Conseguiste sacarme sonrisas en los peores momentos, conseguiste hacerme la mujer, la chica o la ñiña mas feliz del mundo. Esas sonrisas que tanto te gustaban y esas que te encantaba que florecieran en mi rostro. Y es hoy cuando enseño una sonrisa cada vez que me acuerdo de ti, cada vez que veo la lluvia, y cada vez que un '' te amo'' se cruza en mi camino.

Ahora es mi turno, es el turno de decirte yo un '' te amo '', para que esta vez, pueda imaginarme esa sonrisa, que a mi también me gustaba apreciar.

Y por desgracia o casualidad, es ahora mismo, cuando esta lloviendo.

martes, 25 de mayo de 2010

Cuando me contestas sonriendo.

Era lunes por la mañana, el cielo estaba claro, hacía sol; todo apuntaba a que el verano no se haría esperar demasiado. Yo tomaba el café de cada mañana, con leche y mucha espuma, acompañado de un croissant a la plancha con un poco de mantequilla derretida, mientras, ojeaba el periódico. Los días habían pasado rápido, ya era julio, ya me despertaba la claridad de cada mañana, ya podía salir a la calle con camisetas de tirantes, pero eso, para ser sinceros, no me importa demasiado.

El 15 de julio llegaba, tenía los planes hechos, ese viaje tan esperado, ese viaje con el que había soñado desde pequeña, ese viaje imaginario. Esa propuesta de hace unos meses.

- Y si te propongo un viaje... Por ejemplo Tahití ¿Te vienes?- dije un día nublado, sin pensar, a causa de repentino impulso que recorrió mi cuerpo.

Me miraste, sonreíste, y no dijiste nada, solo eso, una sonrisa que yo no logré entender.

Polinesia Francesa; Tahití. 15 de julio del 2010.

Una proposición, un viaje de los dos, y para los dos, una semana en la cual evadirnos de los pocos problemas que teníamos, una semana en la que compartir algo más que un Maitai mientras tomamos el sol en una playa no muy lejana a nuestro hotel: El Vanira Lodge.

Primer día, nos despierta la claridad, el sonido de las hojas de los árboles más cercanos se funden en perfecta armonía con el rumor de las olas. Me levanto de la cama, pero tú ya no estás. Mi primer pensamiento no te deja muy bien. “Perfecto, se ha ido a hacer surf y me ha dejado sola.” Vaya, sospecha infundada, estás en la parte de abajo, haciéndome una especie de desayuno tahitiano. No me lo esperaba. Parecía que el día empezaba bien.

Surf, calor, sol, desayunos, una comida en el ''La Belvedere'', submarinismo, cena en el ''Blue Banana'', un Pina Lagoon. 30 grados, comida en la playa, más cocteles pero esta vez fue un Maeva, sin alcohol, aún era pronto, más surf, unas compras en ''Sibani Perles Joallier'', otra cena en un sitio mejor aún que el anterior. Una visita al acuario, otra comida, una tarde tirados en la hamaca de la playa, tostándonos al sol, una cena, aunque esta vez preparada por ti, a pie de playa otra vez, con la luna iluminándonos, una noche perfecta. Más calor, más submarinismo, surf, escapadas por las zonas salvajes de la isla.

Último día, toca relax en la Naturaleza, visita turística a ''Fautaua Waterfall'' una cascada impresionante, otra comida en ''Loulouse''.

Y así pasaría el tiempo, una semana que se parecería a un largo día. Unas vacaciones inimaginables.

Solo había un problema. Te pregunté si nos íbamos, pero tú no has contestado todavía a mi pregunta, o lo hiciste, pero yo no logré entenderlo, una sonrisa, una simple sonrisa. Ese era mi plan de verano, lo tenía todo perfectamente pensado, quería que fuese idílico, esa semana lejos del alcance de todos los problemas, trabajo, familia, solos tú y yo, la luna y el sol. Las olas, el sonido de las mareas. Solo eso, solo nosotros.

8 de Julio del 2010.

Nos vemos y seguimos viéndonos casi todos los días, sonrisas, besos, abrazos. Hay días que nos queremos con más intensidad, tomamos cafés, vemos películas. Hacemos cosas de pareja, y pasa el tiempo, pasan los días como si fueran segundos, pasan por delante de mis narices. Llego a pensar que no quieres irte conmigo de viaje, llego a pensar demasiadas cosas, la mayoría no muy buenas. Pero lo dejo ahí, y sigo con mi pizquita de esperanza a que me contestes, aunque solo sea unos días antes.

Ya es 14 de julio, y solamente apareces por mi casa con una buena película y unas pizzas. Dejaste el coche en el porche, y entraste con sonriendo. Otra sonrisa más saltaba a tu rostro, más parecida esta vez a la alegría incontrolable, estabas feliz, risueño.

Yo no te volví a repetir nada acerca de mi propuesta del viaje, lo dejé pasar, pensando que quizás era una tontería.

Eran las doce, nos fuimos a la cama.

Seis de la mañana amanece en la Providencia. La poca luz que entra por la ventana me despierta poco a poco, aún es temprano, pero tú ya no estás. Suena el teléfono de mi mesilla:

-El desayuno está listo cariño.

Menudo idiota pienso yo, me llama despertándome a las ocho de la mañana para decirme que el desayuno está listo. Aun así, sonrío.

Bajo a la cocina, un desayuno americano me espera en la mesa, tú sonríes mientras me explicas como lo has preparado, pareces orgulloso de ti mismo. Hay una maleta en la puerta, lo primero que pienso es que te quedaras un tiempo en casa. Acabo de desayunar, me ducho, me maquillo, voy a vestirme, tengo la ropa en la cama. Un conjunto de vestido con unas sandalias y un bolso a juego.”Que considerado”. Mi intuición femenina me intenta avisar de algo, pero no pienso demasiado, me dejo llevar...

Bajo y me dices:

- ¿Estás lista?- Sonríes de nuevo, unas sonrisas que intento descifrar pero que no entiendo muy bien, estoy desconcertada. No sé cómo reaccionar, ni siquiera acierto a responderte con otra sonrisa.

- Sí- contesto después de que tu mirada inquisitiva formule otra vez la pregunta, y ahora sí que te devuelvo la sonrisa y te beso en los labios.

Me coges de la mano, nos vamos al coche, me tapas los ojos y me avisas de que me espera un viaje bastante largo. Me despierto en el aeropuerto con unos billetes para la Polinesia francesa en la mano, acompañados de un:

- ¿Cómo iba a desperdiciar ese viaje tan perfecto contigo?

Sonrío. Grito. Me río a carcajadas mientras te abrazo, fuerte, no te suelto, mientras te digo te quiero al oído una y otra vez. Nos vamos.

Y es ahora cuando pienso, en lo que tengo, lo que he ganado y en todo nuestro trayecto juntos.

Reflexiono sobre ello y recuerdo ese día, ese primer día en el que empezó todo, con una pregunta, un cruce de miradas y una tarde de lluvia.

-Perdona, ¿tienes fuego?